Los Bianchi y las orquestas penquistas
31 May 2007
Carta al director de El Sur, acerca de Los Bianchi, entre las Artes y el Derecho,
reportaje publicado el domingo 13 de mayo de 2007

Fundadores de la Orquesta Sinfónica U. de Concepción
Una imagen de la década de 1950, cortesía de Sergio Carrasco Crovetto
Sr. Director:
Quisiera felicitar a su diario por el rescate de las historias de familias destacadas como los Aste y los Bianchi, valiosos retazos de aquella historia mayor que ha ido conformando nuestra identidad penquista. Sin embargo, debo hacer notar que en el reportaje acerca de la familia Bianchi hay una referencia confusa acerca de la fundación de la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción. Se dice que el conjunto se formó en 1944 en el hogar de los Bianchi Niederastroth y “en base al Cuarteto de Música y al Conservatorio de Música del Liceo”.
Con respecto al Liceo de Hombres, debemos mencionar que este plantel tuvo su propia orquesta, formada en 1940 y extinta en 1954. Don Gastón Bianchi Oyarzún fue uno de sus socios fundadores y, en calidad de tal, fue homenajeado por la orquesta en un concierto realizado en 1948, cuando iniciaba su período como alcalde de Concepción. Sin embargo, la Orquesta Sinfónica UdeC no desciende de la Orquesta del Liceo, sino de un grupo paralelo que se formó en 1951 en el hogar de la violinista Carmen Torres y que en 1952 realizó su primer concierto en el viejo Teatro Concepción, bajo el nombre de “Conjunto de Música de Cámara Concepción”. Su primer viola era Gastón Bianchi Niederasroth, quien anteriormente había tocado en la Orquesta del Liceo. Este Conjunto de Música de Cámara es el antepasado directo de la Orquesta Sinfónica UdeC y su primer concierto de 1952 es considerado como el acto fundacional de la actual agrupación universitaria.
Atentamente
Felipe Elgueta Frontier
Redactor de programas, Corporación Cultural Universidad de Concepción
Ex colaborador periodístico de “Cultura y Espectáculos”, Diario El Sur






La inolvidable interpretación de Rachmaninov estuvo precedida por una no menos lograda de la versión original (con las dos cadenzas) del Concierto para Oboe del injustamente desconocido Martinu. Grande él, y grande también el solista venido de la Filarmónica de Israel, Dudu Carmel. Grande en todo sentido, pues con generosidad ejemplar volvió al escenario para tocar la modesta parte de oboe segundo en Rachmaninov junto a su alumno Javier Bustos. La semana siguiente –pese a un fuerte resfrío– obsequió clases magistrales y este sábado dirige el primer concierto de cámara de la temporada. Ahí estaremos para admirar su magisterio entre los vientos sinfónicos.-