Carlos Pérez: Embajador chileno de la guitarra
14 December 2007
Este año, la Sociedad Cultural Latinoamericana y Caribeña (LACCS), dirigida por el chileno Juan R. Monroy, organizó el Primer Festival de Guitarra Chilena en Londres. Para dicho ciclo, el guitarrista Carlos Pérez viajó a ofrecer un recital en la capital británica, siendo entrevistado por la prestigiosa Classical Guitar Magazine. Su foto ocupó nada menos que la portada de la edición de octubre de esta revista. Aquí va nuestra traducción del texto completo de la entrevista.
Carlos Pérez
Entrevistado por Oliver McGhie
Classical Guitar Magazine, octubre de 2007,
p. 11-12
Traducido por Felipe Elgueta Frontier
No siempre es posible reconocer a los guitarristas. Carlos Pérez viene de Santiago, en el cordillerano paisaje chileno de Sudamérica. Sentado frente a mí en un apartado restaurante egipcio de Londres, bien podría pasar por cualquier otra cosa menos un guitarrista, y ni siquiera de Chile tal vez. Bien podría ser un ejecutivo o un contador. Pero son las uñas las que siempre los delatan.
Ésta es sólo la segunda vez que Pérez viene a Londres. La primera fue en 2003 en una visita al vuelo. Literalmente. En sólo un día, aterrizó en Heathrow, tocó en Londres, Cambridge y luego en Manchester, desde donde reemprendió su viaje. Esta vez se encuentra en la ciudad por poco menos de una semana.
Pérez tiene 32 años y parece estar en constante movimiento. Este año ha estado de gira recorriendo los Estados Unidos: desde recitales en la Universidad de Kentucky del Este hasta clases magistrales en Pittsburgh. Dentro de poco estará en el Ateneo de Madrid, y luego en Aix-de-Provence en Francia. En octubre, tiene su primer concierto en Nueva York y un compromiso en Chicago, ambos como premio por haber ganado el Concurso Joaquín Rodrigo en Madrid el año pasado. Pero esta semana, hará su debut en la Purcell Room en el South Bank. No sólo eso, sino que va a estrenar en Gran Bretaña una pieza escrita para él por Máximo Diego Pujol, llamada Tres ensayos sobre un boceto de Kandinski.
“Conocí a Máximo durante las primeras Jornadas de Guitarra Clásica de Frutillar en 2006”, dice Pérez. “Frutillar es una ciudad maravillosa del sur de Chile, muy musical, que ha sido sede de este evento guitarrístico dos veces (la tercera será en 2008). Gente de la zona y guitarristas de todo el país acuden a este evento por sus maravillosas clases y conciertos y para disfrutar del paisaje”, dice Pérez, describiendo su primer encuentro con Pujol. “Nos hicimos buenos amigos. Yo estaba interesado en tocar algo de su música, y él tuvo la idea de escribir algo para que yo lo tocara. Hablamos un poco sobre qué tipo de obra sería, y más tarde recibí la música. Estaba perfectamente escrita con un dominio excepcional del instrumento, con movimientos extremadamente contrastantes y llena de buenas ideas”.
Pujol se había inspirado en el “Boceto para Composición II” del pintor ruso Vasily Kandinsky, obra que había visto en un viaje a Londres. Lo que le gustó a Pujol de esta pintura fue la historia que ella muestra. “La pintura fue dividida en tres partes”, explica Pérez. “Cada movimiento de la composición musical representa una parte de esta pintura y tiene diferentes atmósferas. La parte izquierda de la pintura es muy dramática y caótica, la parte media es una transición muy melancólica y triste hacia la parte derecha, que contiene la esperanza, representada por la figura de un jinete sobre su caballo. De todos modos, es posible comprender la música sin jamás haber visto la pintura: la primera parte es bastante disonante pero luego se vuelve cada vez más tradicional hasta el final. De hecho, escribió la pieza con bastante rapidez”.
“En el concierto que daré en el South Bank, también voy a tocar una obra relativamente desconocida de Rodrigo, la Toccata. Se requiere de una tremenda energía para ejecutar esta pieza, pues es muy exigente. Ésta fue la segunda pieza que escribió específicamente para guitarra”.
En enero, Pérez concluyó la grabación del CD titulado “Música de Ferdinando Carulli”, con el sello independiente chileno Prodimus. “Considero que Carulli es poco conocido, aparte de sus sencillos estudios y su método para guitarra; pero tiene muchas obras más que son interesantes”, dice Pérez. Este CD salió en agosto. Además de material para guitarra sola, el disco incluye dúos con la soprano chilena Nora Miranda. “Hacemos seis canciones juntos: tres arias y tres romances. Las melodías son muy ricas y el acompañamiento de guitarra es bastante simple, pero juntos funcionan a la perfección. Realmente me gusta tocar música de cámara. Recientemente di tres conciertos con la intérprete de mandolina Catarina Lichtenberg en Santiago. Lo pasamos muy bien haciendo música juntos. Me gusta mucho su manera tan espontánea y emotiva de tocar. Cada concierto fue una aventura y tenía que ser muy receptivo y estar muy atento a su interpretación particular de cada día”.
También está a la venta un DVD de Pérez, editado por Mel Bay. “Está grabado en una hermosa iglesia católica del siglo XIX en Santiago y presentado como si fuera un concierto”, explica. “Contiene una mezcla de música: de Dowland a Bach, Mertz, Barrios y algunas canciones tradicionales chilenas. La pieza de Barrios se llama Variaciones sobre ‘El Punto Guanasteco’ y está basada en una danza de Costa Rica. Guanasteco es una región de ese país. Es una de esas piezas que son fáciles de escuchar pero muy, muy difícil de tocar. Cuando conseguí el manuscrito de la obra, me percaté de que tenía algunos errores. Escuché la melodía tocada por los intérpretes tradicionales y en marimba, y era muy tonal. El desarrollo de la melodía tiene que ser el mismo que el original porque eso es lo que todo el mundo reconoce. Por esa razón, he tenido que pensar cómo introducir algunos cambios en la notación del manuscrito. No es mi propio arreglo de la pieza: es la misma pieza que Barrios escribió, sólo que he tenido que revisarla bastante. Con muchos de estos arreglos latinoamericanos, la notación no es exactamente igual a las versiones tradicionales que uno escucha. Hay mucha discusión en Costa Rica sobre cómo escribir esta música –si debe ser en 2/4 o en 6/8. Si esta pieza está escrita en 2/4 y se toca exactamente así, no suena muy correcta. Por ello, es aconsejable escuchar su versión regional tradicional”.
Pérez estudió guitarra en la Universidad de Chile con Ernesto Quezada. “Era una muy buena atmósfera para los guitarristas y músicos, y el nivel era muy alto. Por ello, estábamos todos muy apasionados, y el profesor Quezada influyó muchísimo en nosotros. Quezada era un lector habitual de Classical Guitar e incluso traducía algunos artículos para que sus estudiantes los leyéramos. Sin embargo, lo extraño era que, particularmente en armonía y en la escuela de composición, uno no aprendía acerca de la música tradicional chilena ni de los ritmos de Latinoamérica, sino música y armonía occidental/europea. Me parecía extraño cómo Chile miraba tan fuertemente hacia Europa, no sólo en términos de organización y educación. No había lugar para aprender acerca de tus propias raíces. Creo que esto tiene algunos aspectos positivos y otros negativos. La distancia entre las raíces tradicionales y lo que estaban haciendo las academias era demasiado grande. Actualmente, todo eso es diferente: están mucho más cerca”.
“Es muy difícil tratar de definir la música chilena”, dice Pérez, entrando en mayores detalles sobre el lenguaje musical de su propio país. “Sí tiene una fuerte raíz española y una mezcla similar de ritmos y melodías si se compara con otros países sudamericanos. Pero es un país tan largo que los tipos de canciones que uno encuentra en el norte son similares a los que se encuentran en Perú o Bolivia. Sin embargo, al mismo tiempo estas canciones son muy diferentes de las que se encuentran en Chile central (que es similar a la música argentina) o en el sur. Algunas de las danzas en estas áreas están estrechamente relacionadas entre sí: la cueca, por ejemplo, se encuentra en las zonas norte, centro y sur, pero asume un carácter y tempo diferente. No obstante, la estructura es casi la misma. Pero la música autóctona no es muy fuerte en la zona central y se encuentra más en el sur.
Luego de graduarse del conservatorio en la Universidad de Chile (y durante sus estudios), Pérez ha ganado muchos primeros premios en competencias guitarrísticas: Alirio Díaz en Venezuela (1996), René Bartola en Francia (1997), Printemps de la Guitare en Bélgica (1998), Forum Gitarre en Austria (2000), Fundación Guerrero en España (2000) y Joaquín Rodrigo en España el año pasado. Estos logros musicales ciertamente parecían preparar el camino para una carrera en los escenarios internacionales.
“Hoy en día, el intérprete puede enceguecerse con toda la información que existe. Hay tantas formas de interpretar la música. Pero lo fundamental es la propia intuición y el trabajo duro: eso es lo primordial. Nunca se lograrán los estándares que uno mismo alcanza y se impone a través de la adquisición de conocimiento, a menos que se trabaje duro. El conocimiento y el trabajo duro deberían ir de la mano. Yo creo en una forma de enseñar donde te muestren las herramientas de trabajo, de modo que las puedas emplear para tomar tus propias decisiones independientes acerca de la música. No creo que los profesores deban decirles a sus alumnos que toquen la música de una cierta manera. En verdad no me gusta ningún tipo de imitación. Tal vez sea buena en las primeras etapas de la enseñanza, pero en nuestro campo hay una tendencia a imitar. Creo que eso entrega un mensaje musical empobrecido”.
El concierto que ofrecerá Pérez en el South Bank esta semana ciertamente no entregó un mensaje musical empobrecido. La primera mitad del recital se centró en compositores europeos, incluyendo a Sylvius Leopold Weiss, Carulli (Solo y Variaciones sobre Nel cor piu, Opus 107, basado en un dueto del Acto 2 de la ópera “La Molinera” de Giovanni Paisiello; esta pieza estuvo bien movida y dramática, al punto de hacer que Pérez se bamboleara) y Rodrigo (la Toccata, mucho más intensa y en estilo español). La segunda mitad del programa estuvo dedicada a Sudamérica. Pérez tocó las Variaciones sobre el pregón del manzanero de Ana María Reyes y Cuatro valses venezolanos de Antonio Lauro. Encajado entre estos dos compositores, se oyó el estreno británico de los Tres ensayos sobre un boceto de Kandinski de Máximo Diego Pujol, descrita anteriormente en este mismo artículo. La obra mostró a Pérez en pleno vuelo, capturando lo esencial del caótico mundo de Kandinski, con dinámicas y colores simples pero bien escogidos. El “Presto” inicial era convenientemente abstracto, a veces violento. Más lento y triste, el “Andante” dio paso a la dicha, la libertad y la fuerza del movimiento final, rematado por un poderoso acorde “mi”.
Posteriormente, le pregunté a Pérez qué le pareció el concierto. “Quedé realmente contento porque me sentí bien en el escenario, y el público fue muy receptivo y cordial con mi labor”.
Más información e itinerario de conciertos: www.carlosperez.cl





[…] El sociólogo y guitarrista iquiqueño Juan Rolando Monroy se radicó en Londres en los años ‘70 y fundó la LACCS en 1983. Desde entonces, la organización se ha convertido en parte importante de la escena concertística londinense, convocando a artistas legendarios como Alirio Díaz, Carlos Barbosa-Lima, Eduardo Falú, Eduardo Fernández, Sharon Isbin, Oscar Castro-Neves y Eliot Fisk. La LACCS también ha organizado conciertos de música latinoamericana con la Royal Philharmonic Orchestra y la English Chamber Orchestra. En 2007, realizó el Primer Festival de Guitarra Chilena en Londres, con la participación de Luis Orlandini, Carlos Pérez, Romilio Orellana, José Antonio Escobar, Óscar Ohlsen y Eduardo Figueroa. […]
Pingback de Encuentro Clásico » Juan R. Monroy en Concepción — 17 December 2007 @ 8:15 am